| ¿Cómo es el templo de San Martín?
Antiguamente se le conocía como Iglesia de Nuestra Señora de Porta Coeli.
El actual templo tiene su origen en 1643 cuando se funda un pequeño convento de oratorianos de San Felipe Neri, y al trasladarse estos al nuevo oratorio que se construye en la Plaza del Angel en 1660, se establecen aquí los clérigos menores denominados “caracciolos” llamados así por ser la Congregación de Clérigos Regulares fundada por San Francisco Caracciolo, a finales del siglo XVI e instalados en el actual templo de San Martín, denominado entonces Templo de Nuestra Señora de Porta Coeli.
En 1684 comienzan las obras de renovación, e inician la construcción del templo en 1725, que habrá de ser el actual.
El convento desaparece con la desamortización de 1835, trasladándose allí la parroquia abacial de San Martín de los benedictinos cuyo convento sucumbe en la revolución del año 1868. Se juntan entonces las obras artísticas del anterior convento con las que llegan procedentes del viejo abadengo de San Martín, además, de otras nuevas que se hacen en el siglo XIX para la nueva función parroquial, pero gran parte de estas desaparecen en un incendio provocado durante la revolución comunista de los años 36 al 39. |
La fachada es de estilo barroco madrileño del siglo XVII, donde se alterna el ladrillo con la piedra de sillería.
Está flanqueada por dos torres gemelas cuadrangulares formadas por tres cuerpos, el último, el campanario, tiene ventanas de medio punto.
El templo carece del típico porche madrileño, presentando una gran austeridad. La presencia de doble torre, se generaliza algo en el siglo XVIII, por influencia del barroco italiano
El único elemento que destaca en la fachada es la hermosa portada en piedra berroqueña, que sigue el tipo de portada-retablo, con columnas exentas. Las columnas son de orden toscano, soportando un friso, que presenta una puerta única de medio punto.
También aparece en la fachada unnicho-hornacina, con un grupo escultórico del venerable Juan Agustín Adorno orando ante la Virgen de Porta Coeli, a los pies de la Virgen vemos un ángel.
El edificio se atribuye a Pedro de Ribera, que aunque no suele utilizar este estilo para las portadas, si encontramos algunas características propias de su repertorio decorativo.
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