Templo Eucarístico Diocesano
San Martín de Tours
C/ Desengaño, 26
28004- Madrid

Teléfono: 915 227 266
Correo: info@anfesanmartin.org
Twitter: Anfe6














Martín de Tours es uno de los santos
que más templos tiene dedicados en todo el planeta.
Solamente en la diócesis de Girona,
ya hay 50 iglesias que le tienen como patrón
(incluidas las parroquias).

Pero este número, lógicamente no es nada comparado con las más de 3.500 parroquias que tiene dedicadas en Francia.
La devoción a San Martín de Tours está extendida en todo el mundo:
Francia y Alemania encabezan la lista, pero también en Catalunya y en España y en otros países en general, su vida ha hecho época.

 Su onomástica es el 11 de noviembre. Es el patrón por excelencia de los soldados y junto a San Francisco de Asís de los tejedores y fabricantes textiles. Le pueden pedir amparo los mendigos. Es el patrón de Francia y Hungría y de diferentes ciudades, entre ellas: Amiens, Avignon, París y Utrech. En Girona, es el patrón del Seminario diocesano.

                                                             

San Martín de Tours nació en Hungría
en el año 316 aunque toda su educación
la recibió en Pavía (Italia).
Ya desde muy joven sintió un cariño
especial al tema religioso,
pero a los 15 años se vio obligado
 a entrar en el ejército,
sirviendo a caballo en la guardia imperial romana. Es en este periodo cuando surge una de las historias más bellas y
más conocidas de nuestro santo.

Un día de invierno muy frío,
 la tropa romana entró
 en la ciudad francesa de Amiens.
Allí, Martín encuentra a un pobre
desnudo que le implora caridad,
y no teniendo monedas para darle,
Martín sacó la espada,
cortó la capa que llevaba por el medio y
le dio la mitad a aquél pobre hombre.


Fue objeto de burlas por parte de sus compañeros, pero la acción caritativa fue dulcemente recompensada, ya que la tradición cuenta que aquél mismo día por la noche, vio en sueños a Jesucristo vestido con el mismo trozo de tela que había dado al mendigo. El Joven Martín Ramón Palol Curto, profesor de Moral Social del Instituto de Ciencias Religiosas de Girona, nos ha realizado una adaptación libre, pero fiel al espíritu, de un acontecimiento relatado por Sulpicio Severo en la "Vita Martini" (Vida de San Martín).
 Su vida pastoral ya libre del ejército

Nuestro santo se bautizó y se dirigió a Poitiers para unirse a los discípulos de San Hilario.
Allí empezó su vida dedicada a Cristo, a través de las enseñanzas de este ilustre santo.
Después de conocer las principales virtudes cristianas y de pasar unos días en su ciudad natal, se dirigió a Milán.
Al cabo de unos años se retiró a una pequeña isla cerca de Génova, llevando una vida eremítica de silencio y austeridad.
Pero San Hilario le pidió que regresara a Poitiers y allí fundó un monasterio, concretamente en la localidad de Ligugé
En el año 370 es consagrado obispo de Tours.
Uno de sus primeros actos fue fundar otro monasterio, el de Marmoutiers.
Durante su estancia en Tours luchó contra el paganismo,
la adoración a falsos ídolos y contribuyó especialmente en la divulgación de la fe cristiana, aunque esto no siempre le fue fácil.
Tuvo a todas las personas amantes del lujo,
 encontró a personas pobres de fe e incluso a sacerdotes que no veían con buenos ojos aquella vida de austeridad del santo.
Su último respiro

Martín de Tours falleció en uno de los sitios más bellos de Francia, en Candes.
 Sus discípulos, que querían estar con él hasta el último momento, le pedían que continuara viviendo,
ya que si no lo hacía, su rebaño quedaría expuesto a grandes peligros.
Él contestó: "Señor, si aún soy necesario, no rehusó continuar viviendo. Que tu voluntad se realice plenamente".
Y antes de dar el último respiro, se dirigió a sus discípulos con estas palabras:
"Dejadme, hermanos, mirar al cielo más que a la tierra para dirigir desde ahora mi alma por el camino que debe conducirla hacia el Señor".
Era el año 397.